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GUÍA SOBRE LAS GRASAS

¿PORQUÉ NECESITAMOS CONSUMIR GRASAS BUENAS?

Alrededor de los años 1950 los médicos empezaban a recomendar una dieta baja en grasas y en carnes, porque de acuerdo a un estudio realizado por Ancel Keys, una dieta alta en grasas resultaba en altos niveles de colesterol y problemas cardíacos. Como la idea de comer grasa= a ser gordos tenia mucho sentido, nadie se preocupo en hacer la tarea y averiguar si eso era en verdad cierto. Entonces toda la industria alimenticia empezó con productos “bajos en grasas”. Y se creo un gran problema, al remover la grasa de los alimentos se removía también mucho buen sabor, y una hamburguesa sin grasa ya no sabia igual. La solución de la industria alimenticia? Nada mas y nada menos que mucha azúcar! Pero para minimizar los costos optaron con la peor clase de azúcar: el jarabe de maíz de alta fructosa hecho en los laboratorios.

Hoy en día, analizando nuevamente aquel estudio que creo conmoción, profesionales médicos y entendidos se dan cuenta que no hay una relación directa entre el consumo de grasa y los niveles de colesterol y que por lo tanto existen otros factores que determinan los problemas cardíacos.

Necesitamos grasas saturadas en nuestra dieta:

  • La mitad de todas nuestras membranas celulares están compuestas de estas grasas, y dan integridad a las células.
  • Los huesos necesitan que al menos el 50% de las grasas en la dieta sean saturadas para que el calcio pueda ser absorbido.
  • Las grasas saturadas disminuyen la Lipoptreina en la sangre, un marcador de inflamación asociado con el riesgo de enfermedades cardiacas.
  • Las grasas saturadas protegen al hígado del alcohol, toxinas, y drogas, y pueden aumentar el sistema inmunológico.
  • Las grasas omega 3 son retenidas en nuestro sistema cuando tenemos una dieta rica en grasas saturadas.
  • Los músculos del corazón contienen grandes depósitos de acido esteárico y acido graso palmítico, que son utilizados por el corazón para funcionar en momentos de estrés.
  • Muchas de las grasas saturadas contienen propiedades antimicrobiales y nos protegen de patógenos dañinos en el intestino.

Necesitamos colesterol bueno: que se encuentra solo en grasa animal.

  • Existen dos tipos de colesterol: HDL: colesterol bueno y beneficial y LDL que a su vez se sub-divide: las partículas grandes de LDL son benignas, pero las partículas pequeñas y densas de LDL son correlacionadas con enfermedades cardiacas.
  • El colesterol bueno es un antioxidante muy poderoso.
  • Es necesario para un buen funcionamiento de la serotonina (el compuesto químico en el cerebro que hace que te sientas bien y feliz), es por eso que niveles bajos de colesterol están asociados con comportamientos agresivos, depresión y tendencias suicidas.
  • Las grasas saturadas (ver lista) cambian las partículas pequeñas y densas de LDL (las malas) por partículas grandes de LDL (las buenas) y aumentan los niveles de colesterol HDL (bueno).

OTRAS RAZONES POR LAS CUALES NUESTROS CUERPOS NECESITAN GRASAS BUENAS.

– Para un buen balance del azúcar en la sangre: Cada vez que consumimos un carbohidrato, debemos de acompañar con una grasa de Buena calidad. La grasa disminuye la absorción de glucosa en la sangre, también te permite estar satisfecho por mas tiempo.

– Para un buen balance hormonal: grasas saturadas son el alimento necesario para un buen balance de hormonas como testosterona, estrógeno y progesterona.

– Para obtener las vitaminas solubles A, D, E y K: Por ejemplo, la vitamina A es encontrada solo en Fuentes de grasas buenas como aceite de hígado de bacalao, hígado de animal alimentado con pasto, y yemas de huevo de animal criado en libertad.

GUÍA SOBRE LAS GRASAS EN LA DIETA PALEOLÍTICA/ PRIMITIVA

GRASAS SATURADAS PARA COCINAR:

– Aceite de coco: no refinado, si es posible orgánico.

– Ghee/ mantequilla clarificada: contenido bajo o nulo de lactosa, sabor deliciosos.

– Mantequilla real de leche de animal alimentado con pasto y criado en libertad.

– Grasa de cerdo: que ha sido criado en libertad, sin antibióticos y de pastura.

– Grasa/ sebo de animal: que ha sido criado en libertad, sin antibióticos y de pastura.

– Grasa de pato, pollo o ganso: criado en libertad

– Aceite de palma: no refinado

GRASAS INSATURADAS, PARA ENSALADAS Y USOS FRÍOS:

– Aceite de oliva prensado en frio

– Aceite de sésamo

– Aceite de aguacate/palta

– Aceite de macadamia

– Aceite de semilla de lino prensado en frío (no mas de 1 o 2 cucharadas por día porque a pesar de que contiene buenas cantidades de omega 3, también es alto en grasas polisaturadas)

OTRAS FUENTES DE GRASAS RECOMENDADAS:

– Nueces y semillas.

– Mantequilla de nueces.

– Aguacates/paltas

– Huevos de animales criados en libertad

– Pescados salvajes pequeños

– Carne de animales criados en libertad y alimentados con pasto

GRASAS NO RECOMENDABLES

Aceites vegetales y margarinas son aceites extraídos de semillas como la colza (canola), la soja, maíz, girasol, etc. Estos aceites prácticamente no existían en nuestras dietas hasta aproximadamente los años 1900 cuando se descubrieron nuevos procesos químicos que permitían la extracción de sus aceites.

A diferencia de la mantequilla o aceite de coco, estos aceites no pueden ser extraídos solo con presión o separándolos naturalmente. Deben de ser químicamente removidos, desodorizados, y alterados. Lo que los convierte en una de las comidas mas químicamente alteradas de nuestra dieta (a pesar de que son promovidos como saludables).

Estos aceites vegetales hoy en día son encontrados en prácticamente toda comida procesada y contienen químicos como BHA y BHT (Butylated Hydroxyanisole and Butylated Hydroxytoluene en ingles) que son antioxidantes artificiales que ayudan a que la comida se mantenga “fresca” o no se descomponga al poco tiempo. Estos químicos están relacionados con la aparición de compuestos cancerígenos en nuestros cuerpos, y también daño al hígado, riñones, problemas de inmunidad, infertilidad, alto nivel de colesterol malo, y problemas de comportamiento en niños.

Además, los aceites vegetales contienen residuos de pesticidas y químicos utlizados en el crecimiento e industrialización de sus semillas, que generalmente son genéticamente modificadas (el maíz y la soja son una de las principales plantaciones de semillas genéticamente modificadas en los EEUU).

LISTA DE GRASAS NO RECOMENDABLES:

– Cualquier tipo de aceite hidrogenado o parcialmente hidrogenado

– Cualquier tipo de grasa artificial creada en laboratorios como grasas trans presentes generalmente en productos “libres de grasa”.

– Margarinas

– Aceites industriales procesados como:

Aceite de canola
Aceite de girasol
Aceite de soja
Aceite de semilla de uva
Aceite vegetal
Aceite de maíz

Posteado originalmente en: Dieta Paleo

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